Un par de cocacolas, por favor

Olé tus albóndigas, Ramón Espinar. El mismo día que tu grupo parlamentario defendía la retirada de los productos de esta marca en el Senado, tú te pedías un par de ellas —una sola no te parecía suficiente— para acompañar el menú de judías verdes, albóndigas y mandarinas. Y mira tú por dónde, oye, te han pillado con el carrito del refresco y te han hecho una “afoto”, qué mala leche tienen los de enfrente, en la que sales con cara de cualquiera perpetrando tamaña felonía.  Con ese par de botellines de los que nos gustan a los bebedores de Coca Cola con solera —clásicos, de vidrio y con curvas— aguardando pacientemente su turno en tu gaznate.

Y quién lo iba a decir, la imagen se ha hecho viral: media España andamos cachondeándonos de ello con una par de co… cacolas, mientras los demás miran para otro lado o intentan suavizar la cosa de algún modo. Has tenido que salir de nuevo a disculparte: ha sido un error, no volverá a ocurrir, me he equivocado y demás eslóganes juancarlistas. Y eso que tú no eres monárquico —al menos eso dices—, ni siquiera emérito.

Mira, compadre, a mí me parece estupendo que te pimples dos refrescos azucarados de esta marca cuando te dé la gana. Allá tú y tu dieta saludable. Pero, claro, cuando tu partido y tú estáis arengándonos a los demás, comiéndonos el tarro para boicotear los productos de esta empresa a causa del conflicto laboral que mantiene con sus trabajadores, pues mira, no parece serio ni oportuno, ni siquiera defendible. Al margen de que para ayudar a unos obreros se intente arruinar a la empresa que les paga, lo cual es en sí mismo paradójico, lo que no tiene perdón es la incoherencia. “Me he equivocado”, dices. ¿Acaso te falló la mano, y creíste haber cogido dos mirindas de limón? ¿O tal vez Pitusa Cola? ¿O creías que era el nuevo packaging del ketchup de la casa —ahora no recuerdo si también tenemos que boicotear este producto, por su origen yanqui-imperialista—?

Que no, portavoz, que eso no se llama error. Eso es incoherencia. Cojonazos. Engañar, manipular y reservarse privilegios. Que lo de menos es que bebas dos cocacolas, colega, a mí también me gustan. Pero ningún padre les pide a sus hijos que no huelan pegamento y luego se mete a escondidas en su cuarto para esnifarles su Imedio.  Y, si lo hace, no se trata de un error. Es otra cosa.

A ver si me explico, es como si tú eres un político de izquierdas que aboga por el bien común frente a la propiedad privada, por repartir y dar a los demás, por compartir, por ser siempre solidarios. Y te lo montas para comprarte una vivienda de protección social que otros necesitan de verdad y venderla pocas semanas después ganando una plusvalía de casi 30 000 euros. No sería coherente. No estaría bien. ¡Ah!, ¿qué tampoco lo entiendes? Ya, ya…

Entonces, si te digo que criticar la Ley Mordaza y luchar por su derogación mientras se silencia y ampara lo que pasa en Venezuela tampoco es coherente, no me entiendes ni una gota de refresco, ¿no? Y si te cuento que defender la igualdad de género en España y al colectivo  LGTB  mientras se negocia, se pacta y se cobra de países como Irán, donde se lapidan a unas y a otros… ¿Tampoco?

Pues mira, Espinar y compañía, es todo lo mismo. Los mismos síntomas de un único mal. Falsedad. Caciquismo. Manipulación. Y manda huevos.

Un spot pensado en ti

¿Has visto el nuevo spot de la campaña Benditos Bares de Coca Cola? No te lo pierdas. Es ese en el que, tras pedir la suya, el cliente le dice a la atractiva camarera, mientras esta se recrea en el servicio: “Perdona, es solo una Coca Cola”. (En tu caso, dos). Y ella le responde: “No, no lo es. Esa de ahí es una Soy-yo-o-hace-mucho-calor. Y aquella es un Baila-como-si-no-hubiese-un-mañana”. ¿Cuáles serían las tuyas: unas Hoy-me-tomo-las-últimas-por-si-mañana-las-quitamos? O, parafraseando la mítica comedia Aterriza como puedas, unas Elegí-un-mal-día-para-dejar-la-Coca-Cola. ¿A ti qué te parece?

Algún mal pensado ha dicho que, en realidad, no las compraste para tu consumo, sino para revenderlas en los pasillos del Senado si la Ley Seca-de-Cola que planteabais se imponía. Otros se han forrado ya con extraperlos, compraventas de ventaja y demás argucias capitalistas.

Pero tú no eres así, o no habrías llegado a portavoz de Podemos.

No eres más que un inocente tontuscuelo que ha cometido un error.

El mismo que tu compañera de bancada.

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Acerca de michelsunenmontorio

Escritor, publicista y profesor de oratoria.
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