Animalistas animabestias

Toro

De niño tuve varios perros. No vivían en casa con nosotros, sino en la nave industrial de la empresa de mi padre; pero íbamos a verlos con frecuencia y me sentía feliz cerca de ellos. Al que más cariño le cogí fue a un cruce de pastor alemán que se llamaba Tarzán. Lo habíamos tenido de cachorro con nosotros, lo queríamos muchísimo. Una mañana, llegó a la empresa un camión de descarga y el pobre animal se echó a dormir justo delante de una de sus enormes ruedas. Murió atropellado. Lloré al recibir la noticia, todavía lo recuerdo. En ningún momento deseé, no obstante, que le pasara nada malo al camionero.

El amor es muy distinto a la obsesión y el fanatismo. Desde luego, amar siempre es loable: ya sea a la tierra, al arte, a los colores de un equipo deportivo, a una profesión determinada o a los animales, este sentimiento nos mejora. Y, por supuesto, adquiere su máxima expresión cuando se dirige a sus destinatarios más genuinos: las personas. Hay muchos tipos de amor humano: conyugal, parental, filial, fraternal, a los amigos, a los compañeros o a la humanidad en su conjunto.

No estoy, de entrada, en contra de los animalistas, coincido con ellos en la necesidad de cuidar y proteger a nuestras especies inferiores. Pero soy contrario a la animalización. La bestialidad. La incoherencia y la podredumbre existencial.

1468090160_083972_1468221854_noticia_fotogramaLa trágica muerte del torero Vicente Barrio en Teruel, tras una brutal cornada en el pecho, llenó las redes sociales de mensajes jubilosos, ataques ofensivos y proclamas propagandísticas absolutamente inaceptables. Las mofas, los vítores, los insultos y las animaladas cerebrales no se conformaron con ofender la memoria del difunto, sino que se cebaron con especial virulencia en la familia del torero, sobre todo en la desconsolada viuda.

¿Es humano alegrarse de la muerte de otro ser humano? ¿Celebrar e incrementar el dolor ajeno? ¿Mofarse del duelo de una pobre mujer destrozada? En absoluto. El odio, la desfachatez, la crueldad y la ignominia son atributos característicos de algunos homínidos sin evolucionar que creen que la humanidad es una cuestión de ideología. Su catadura moral y su bajeza existencial quedan en evidencia al leer esos ataques vergonzosos que tratan de incendiar la convivencia social, con una finalidad propagandística, cebándose en la desgracia un ser humano caído.

De verdad lo creo así: esta chusma no ha abrazado el animalismo por amor a los animales. No quieren a nadie. No se puede amar cuando se tiene un corazón tullido, tiznado de aversión y odio a otro ser humano. Creo, sinceramente, que este tipo de animalistas solo intentan compensar sus carencias personales, sus complejos y esa cercanía existencial que los iguala a las bestias. ¿Cuánto rencor debe anidar en el corazón de ese autoproclamado profesor valenciano capaz de escribir que se alegraba mucho de la muerte del torero y solo lamentaba que la cornada no se hubiera llevado también por delante a los hijos de p. (la abreviatura es mía) que lo engendraron y a toda su parentela? ¡Qué miedo da tener un hijo y llevarlo a su colegio! Aunque, todo sea dicho, la Generalitat Valenciana ha asegurado que nadie con su nombre y apellidos trabaja como docente en centros públicos y concertados en su comunidad. Igual se considera profesor por las lecciones magistrales de odio y deshumanización que nos brinda en las redes.

¿Qué hacemos con los piojos?

No procede dedicar tiempo individualizado a estos sujetos ni a sus invectivas. Buscan manifestar su rabia, su miseria moral, su falta de humanidad y su insatisfacción hacia una comunidad humana que ha de basarse en la inteligencia, el amor, el respeto y la comprensión del prójimo.

No todos los animalistas son iguales, desde luego. Algunos son tan coherentes que imponen a su bebé una dieta vegana que le produce la muerte. Sucedió en Francia y los “ejemplares” papás fueron condenados a cinco años de cárcel. Su comportamiento fue estúpido y fatal; pero, al menos, coherente.

En cualquier caso, aquellos que enarbolan la bandera del activismo en favor de los animales, del respeto, de la paz mundial y de la convivencia fraternal e igualitaria entre los hombres, jamás pueden celebrar la muerte de un congénere.

Conste que no me gustan las corridas de toros. Que solo he estado en la plaza de Zaragoza viendo algún concierto. Aún así tengo claro que se trata de una actividad económica muy importante en España, de la que viven muchísimas familias. Es verdad, no todo es el dinero. Pero nos hará falta muchísimo para evitar la extinción del toro de lidia cuando deje de ser lo que su propio nombre indica: de lidia. ¿Serán estos lanzagranadas de las redes, estos incendiarios de la convivencia los que montarán, gestionarán y pagarán con sus ahorros las dehesas, la alimentación y los cuidados que precisan esta clase de animales? Espero que así sea. Aunque tengo dudas, al respecto, más que razonables.

NisssenLlegados a este punto, me pregunto: piojosos y piojosas del mundo, ¿qué hacemos con los piojos? ¿Los dejamos vivir en nuestras cabezas, en nuestros vellos púbicos, en nuestras pelambres… y en los de nuestros hijos? ¿O vamos a ser llamados asesinos si optamos por la permetrina y sus derivados? Posiblemente, existen especies animales de primera y segunda clase. Los toros bravos, por la polémica y los intereses ideológicos que los rodean, son los VIB (Very Important Beasts) de esta movida.

Entre tanto, confío en que vais a ser igual de contundentes, expresivos y activos al referiros a los asesinos yihadistas, por ejemplo, que están atentando contra las personas en Niza y otros lugares. Estoy deseando leer vuestros muros, tuits y comentarios; pero, desde luego, podéis creerme, no vuestros epitafios.

Anuncios

Acerca de michelsunenmontorio

Escritor, publicista y profesor de oratoria.
Esta entrada fue publicada en Actualidad y opinión y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s